Ahora entendemos el ser humano

Mi profesión es enfermera y mi esposo es médico. Un amigo nos prestó uno de sus Mini Seminarios en Audio y nos llamó la atención las cosas tan originales que decía y decidimos oírlos todos. Nuestro amigo nos dijo que no teníamos que comprarlos porque el nos los podía prestar, pero mi esposo dijo que la deshonestidad nunca funciona y que nosotros nunca aceptamos nada gratis porque lo gratis esclaviza al ser humano y lo hace dependiente e impotente. Más adelante nuestro amigo descubrió que esa técnica estaba en su curso. Para que no fuese gratis para ninguno de los dos, decidimos suscribirnos a dos cursos, uno para el y uno para mi y tenemos uno en cada auto. Ha sido una sorpresa maravillosa el descubrir tantas técnicas tan originales y tan fabulosas. La que más nos ha ayudado es donde usted explica que toda actividad humana debería estar enfocada en hacer el bien al ser humano, en vez de lucrarse y ser esclavo del dinero. Ni a mi esposo ni a mi nos enseñaron eso en la escuela de medicina en la universidad. Para los médicos y las enfermeras un paciente no es un ser personal, es un sujeto con un número y una prognosis y uno supuestamente no debe preocuparse de la persona como persona, sino simplemente curar su enfermedad. Usted nos enseño la compasión como un elemento esencial de la labor de curar. Esa simple técnica ha cambiado nuestra vida y ahora cada día podemos tener una felicidad muchísimo mayor porque ahora nos preocupamos de la enfermedad y del ser humano y vemos al paciente como una unidad integral. ¿Cómo es posible que en más de 10 años de estudios de medicina no nos enseñaran eso tan vital? No sabemos cómo ha llegado usted a acumular tanta sabiduría, pero sin lugar a duda usted es una persona muy especial que hace mucho bien y se merece mucho reconocimiento. 

María Rosa de J. y Dr. Julio J.