¿Qué puedo hacer por usted?

Su tecnología ha sido muy beneficiosa para mi. Cuando yo oí sus técnicas por primera vez, me ocurrió como si de repente hubiese entrado en un mundo diferente. Fue como abrir una puerta y descubrir una habitación enorme llena de maravilla. Es muy difícil de poner en palabras porque se trata de emociones. Cuando yo me suscribí a su curso ya yo era una persona con dinero, lo que no sabía era cómo usar mi dinero para lograr más felicidad de la que tenía. Sus técnicas hicieron maravillas por mi. Usted me dijo que lo más difícil del dinero no es crearlo y acumularlo, sino usarlo con sentido y con benevolencia y justicia. !Que cierto¡ Yo era rico en dinero, pero pobre en alta calidad de vida. Ahora, debido a sus técnicas soy no solamente más rico, sino que soy mucho más feliz, estoy comprando experiencias, como usted dice, y eso si me lo voy a llevar cuando me muera. Todos a mi alrededor se han beneficiado. Sr. Blanco, dígame una cosa: ¿Qué puedo hacer por usted? Tiene que haber algo que usted necesite y que yo le pueda dar. Tiene que haber una forma de pagarle, aunque sea una fracción de lo que ha hecho por mi y mi familia. Usted dice que ha hecho su obra por tantos años para recibir un trozo grande de cielo y yo creo que usted se ganó eso hace muchos años. Yo no puedo darle cielo y usted dice que no necesita nada. Entonces: ¿Qué puedo hacer por usted? 

Alfonso R.